lunes, 2 de enero de 2012
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Secreto nº 5: Enseñar de Forma Diferente a Personas Diferentes
Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, implican un cambio en las formas de enseñar y aprender y quizá debamos replantearnos muchos aspectos de la práctica docente.
Podemos pues, modificar la forma de enseñar y de aprender generando espacios propicios para el aprendizaje cooperativo. Y en este sentido, es en el que deberíamos aprovechas las posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Enseñar y aprender, en este momento, exige una mayor flexibilidad espacio-temporal, personal y grupal, menos contenidos fijos y procesos más abiertos de investigación y de comunicación.
Hoy en día, una de las dificultades que encontramos actualmente, es conciliar la extensión de información y la variedad de fuentes de acceso con la profundización de su comprensión, en espacios menos severos y rígidos. Disponemos de un amplio volumen de información, pero es resulta sumamente difícil escoger la que resulta más significativa para nosotros para utilizarla convenientemente.
La adquisición de la información dependerá cada vez menos del profesor. La tecnología nos puede proporcionar datos, imágenes y resúmenes de una forma rápida y atractiva. El principal papel del profesor es auxiliar al alumno a interpretar esos datos, a relacionarlos, a contextualizarlos.
Para que eso ocurra, el profesor debe crear un ambiente propicio en el que los alumnos se sientan bien, lo que posibilitará una relación de reciprocidad que conduzca al diálogo abierto, a la solidaridad y la confianza. (BRAIDO; Los comienzos: fragmentos y documentos (1845-1859)).
Para llevar adelante un trabajo cooperativo, resulta esencial no solo considerar la estructura de la clase, sino disponer además de los materiales didácticos necesarios para el trabajo grupal. Es necesario también que exista correspondencia entre la estructura de la clase, lo objetivos y las demandas tanto a nivel de las habilidades como a nivel cognitivo. Para ello es necesario que los equipos de trabajo logren planificar una tarea, distribuir responsabilidades, coordinar el trabajo y solucionar de manera conjunta los problemas que se vayan presentado progresivamente.
Podemos pues, modificar la forma de enseñar y de aprender generando espacios propicios para el aprendizaje cooperativo. Y en este sentido, es en el que deberíamos aprovechas las posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Enseñar y aprender, en este momento, exige una mayor flexibilidad espacio-temporal, personal y grupal, menos contenidos fijos y procesos más abiertos de investigación y de comunicación.
Hoy en día, una de las dificultades que encontramos actualmente, es conciliar la extensión de información y la variedad de fuentes de acceso con la profundización de su comprensión, en espacios menos severos y rígidos. Disponemos de un amplio volumen de información, pero es resulta sumamente difícil escoger la que resulta más significativa para nosotros para utilizarla convenientemente.
La adquisición de la información dependerá cada vez menos del profesor. La tecnología nos puede proporcionar datos, imágenes y resúmenes de una forma rápida y atractiva. El principal papel del profesor es auxiliar al alumno a interpretar esos datos, a relacionarlos, a contextualizarlos.
Para que eso ocurra, el profesor debe crear un ambiente propicio en el que los alumnos se sientan bien, lo que posibilitará una relación de reciprocidad que conduzca al diálogo abierto, a la solidaridad y la confianza. (BRAIDO; Los comienzos: fragmentos y documentos (1845-1859)).
Para llevar adelante un trabajo cooperativo, resulta esencial no solo considerar la estructura de la clase, sino disponer además de los materiales didácticos necesarios para el trabajo grupal. Es necesario también que exista correspondencia entre la estructura de la clase, lo objetivos y las demandas tanto a nivel de las habilidades como a nivel cognitivo. Para ello es necesario que los equipos de trabajo logren planificar una tarea, distribuir responsabilidades, coordinar el trabajo y solucionar de manera conjunta los problemas que se vayan presentado progresivamente.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Educar con mascotas virtuales
Desde su visión de psicóloga infantil Rocío te explica cómo el juego puede ser una buena herramienta para trabajar valores como el respeto a las normas y los horarios, la constancia, la paciencia, la empatía con los demás, la autoestima...
lunes, 5 de diciembre de 2011
Secreto nº 4: Enseñar a los niños a limpiar el ordenador
EL IMPACTO DEL ORDENADOR EN LOS NIÑOS.
El ordenador cada vez es más importante en nuestra sociedad. El acceso al ordenador puede
facilitar el acceso de los niños a todo un mundo a su alrededor, incluyendo tanto lo bueno como lo
malo. El ordenador es una forma de acceso a la cultura y es una obligación de los padres el guiar
el acceso a esta cultura facilitando lo conveniente y evitando lo no deseable. En España en la
actualidad en una reciente encuesta publicada se señalaba que usan el ordenador un 33 % de la
población general, usó el ordenador el último mes un 24.4 % y está conectado a internet un 20.3
%
La aplicación general del ordenador llega de muchas formas; pequeñas agendas para planear
y coger notas, portátiles, ordenadores personales, estaciones de trabajo, ordenadores multiuso en
empresas y universidades. A los niños y a los adolescentes les suele gustar el uso del ordenador
personal (PC), tanto en casa como en la escuela. Muchos PCs pueden procesar una amplia
diversidad de programas, incluyendo calculadoras, hojas electrónicas de cálculo, procesadores de
textos, bases de datos, gráficos, paquetes de comunicación y, por supuesto, juegos.
Todos los PCs tienen una clave para restringir su uso, y otros ordenadores ahora tienen un
ratón, cuya finalidad facilita su rápida manipulación para dar ordenes a otros mecanismos
visualmente señalables.
El precio de un PC ha descendido notablemente, su disponibilidad es prácticamente universal,
incluyendo los niños. Debe esperarse que este incremento del acceso de los niños al ordenador
continuará.
Pero para la mayoría de los niños la cuestión es saber ¿qué hacen con él?. Puede ser un
juego, una herramienta, o un compañero de juego. Como juego, el ordenador puede proporcionar
juegos o puede jugar con ellos o generar lugares de recreo virtuales para ellos. Como
herramienta, el ordenador puede usarse de forma similar al uso adulto. El uso del ordenador y el
tipo específico de programas que prefieren los niños, cambia a lo largo de la infancia. En general
necesitan tener habilidades adquiridas en lectura y mecanografía antes de poder usar el
ordenador, aunque con la ayuda de una persona más experimentada pueden hacer funcionar un
ordenador con un mínimo de dificultades.
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